Cabecera de noticias de ciencia

Lunes, 03 de Diciembre de 2001

Los hijos de padres separados tienen más dificultades en sus relaciones sociales

  • El curso universitario de orientación familiar enseña técnicas de evaluación y redacción de informes periciales en las custodias y regímenes de visitas de los procesos de divorcio
El curso "Orientación familiar: conflictos matrimoniales y divorcio", organizado por el Centro de Formación Continua de la Universidad de Granada y que se celebrará hasta el 15 de diciembre, tiene como objetivo práctico el aprendizaje y entrenamiento en técnicas de evaluación, análisis y redacción de informes periciales sobre los tipos de custodia y el régimen de visitas en los procesos de separación y divorcio.

Además, este curso pretende que los alumnos adquieran los conocimientos científicos necesarios para dirigir un proceso de mediación familiar en estas situaciones de ruptura matrimonial, así como el entrenamiento mediante la resolución de casos prácticos.

Este curso pretende dar a conocer la problemática de los hijos de divorciados, analizando los procesos que explican sus dificultades de adaptación. Según José Cantón, miembro del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada, "los niños y adolescentes que viven en hogares monoparentales, comparados con los de familias intactas, es más probable que presenten problemas internos y externos, dificultades en sus relaciones familiares y con los compañeros y bajo rendimiento académico".

Para este profesor, "las estadísticas ocultan el hecho de que mientras unos hijos de divorciados se adaptan mejor o más rápidamente a la nueva situación, otros tienen serias dificultades para hacerlo. Los factores que explican esta diversidad de reacciones ante la ruptura matrimonial de los padres pueden ser el deterioro que la separación a veces produce en las relaciones entre padres e hijos, la inadecuación e inconsistencia de las prácticas de crianza utilizadas por ambos padres, el mantenimiento e incluso recrudecimiento de los conflictos entre la ex-pareja y, finalmente, las dificultades que entraña la salida del hogar del padre para poder ejercer sus funciones en la crianza de los hijos. También es necesario tener en cuenta el importante papel que desempeña la disponibilidad de recursos económicos, un problema con frecuencia agravado por el impago o pago parcial de la manutención, junto con el apoyo social con que cuenta el progenitor a cargo de la guarda y custodia".